


Las mujeres con menos de 40 años pertenecen al rango de edad en que existe un menor porcentaje de diagnóstico de cáncer de mama. Esto no indica que por tanto no se deban realizar los autoexámenes o exámenes de control como método preventivo.
Si bien no se da en todos los casos, la posibilidad de un cáncer de mama en mujeres más jóvenes, normalmente se comporta con grados de crecimiento más rápido por lo que en consecuencia sucede que al momento del diagnóstico, también se da en etapa avanzada de la enfermedad.
El autoexámen mamario y los controles se indican siempre, pero mayoritariamente en casos donde haya existido casos de cáncer en la familia.
En la primera entrevista con un mastólogo la primera medida es asentar un registro histórico familiar para identificar rasgos hereditarios y/o genéticos en la paciente. Si en la familia existe o existieron casos de cáncer de mamas o de ovarios se considera grupo de riesgo y se intensifican los estudios en mayor profundidad, independientemente de que tenga menos de 40 años.
Un autoexámen complementa los controles médicos, pero no los sustituye.
Si en cualquier momento de un autoexámen se detectara alguna anomalía, se debe acudir al mastólogo para solicitar exámenes como la ecografía mamaria y/o la mamografía.
Con la yema de los dedos juntos, palpar suavemente las mamas en sentido vertical, horizontal, en forma circular y hacia adentro (como lo marca la imagen).

Realizar esta acción estando recostada y parada frente al espejo con el brazo levantado, del lado que se inspecciona.
Si necesitás realizar una visita al mastólogo para despejar dudas o realizar tu primera entrevista, no dudes en solicitar un turno.