

«Doctora, en la mamografía dice microcalcificaciones. ¿Tengo que preocuparme?»
Es una consulta frecuente. Las microcalcificaciones son pequeños depósitos de calcio que se ven en la mamografía y, por lo general, no se pueden palpar. Su presencia no equivale a un diagnóstico de cáncer. Tampoco significa que hayas consumido demasiado calcio. Lo que necesitamos interpretar es cómo se ven y cómo están distribuidas. Fuente: Instituto Nacional del Cáncer.
El radiólogo evalúa la forma y la distribución de las microcalcificaciones y, cuando es posible, compara la mamografía con estudios anteriores. Algunas tienen características benignas. Otras necesitan imágenes adicionales para definirlas mejor; ciertos patrones pueden estar asociados con lesiones que requieren una biopsia. Fuente: Instituto Nacional del Cáncer.
Por eso, la palabra «microcalcificaciones» no alcanza para decidir una conducta. Hay que leer el informe completo, revisar las imágenes y prestar atención a la categoría BI-RADS, que resume la evaluación y orienta el siguiente paso.
Si el informe dice BI-RADS 0, la evaluación aún no está completa y hacen falta imágenes adicionales. Un BI-RADS 2 describe un hallazgo benigno. Un BI-RADS 3 suele indicar un control por imágenes a corto plazo. Un BI-RADS 4 o 5 requiere valorar una biopsia para estudiar el tejido; la sospecha en la mamografía, por sí sola, no confirma un diagnóstico. Fuente: Instituto Nacional del Cáncer.
Estas categorías ayudan a orientar la conducta, pero deben interpretarse junto con las imágenes, tus antecedentes y el motivo por el que se hizo el estudio.
La biopsia permite analizar una muestra de tejido. Cuando las microcalcificaciones se ven en la mamografía, puede realizarse una biopsia con aguja guiada por imágenes mamográficas, llamada biopsia estereotáxica. Que te la indiquen significa que necesitamos una respuesta precisa; no que ya tengas un diagnóstico de cáncer. [Fuentes: RadiologyInfo y American Cancer Society].
Si recibiste este resultado, llevá a la consulta el informe, las imágenes y tus mamografías anteriores si las tenés. Mi tarea como mastóloga es integrar esa información, explicarte qué muestra el estudio y definir con vos el próximo paso. No tenés que interpretar una palabra del informe en soledad.