


Debemos prestar mucha atención a la nutrición, sobre todo si estamos atravesando por un cáncer de mamas.
Conocé y prestale atención a los alimentos para darle a tu cuerpo los nutrientes que necesita y cuál es la relación de los mismos con el cáncer de mama.
Mantener una alimentación saludable, combinada con la actividad física y un peso acorde, ayuda a tu cuerpo a mantenerse fuerte, con energía y mejor predispuesto a los tratamientos.
Hipócrates rezaba “Que tu alimento sea tu medicina, y que tu medicina sea tu alimento”
Si estás recibiendo un tratamiento para el cáncer de mama, o te trataron anteriormente por cáncer de mama, una buena alimentación es especialmente importante para vos.
¿En qué consiste una alimentación saludable?
Una alimentación saludable consiste en consumir una variedad de alimentos que te brinden los nutrientes que necesitás para conservar tu salud. Es importante aprender a tener una dieta balanceada y a controlar el tamaño de las porciones que ingerís.
Si te estás recuperando de una cirugía, estás recibiendo quimioterapia o radiación, u otro tratamiento del cáncer de mama, tu principal objetivo es eliminar el cáncer. Una buena alimentación te ayudará a mantenerte fuerte durante este proceso, porque le brindará a tu cuerpo los nutrientes que necesita.
En ciertos alimentos que podés comer también vas a encontrar nutrientes para reducir la fatiga, aumentar tu energía y obtener suficientes líquidos.
La alimentación saludable y la actividad física después del tratamiento son importantes, mientras te recuperás del tratamiento y comenzás a dejar atrás la enfermedad.
SAMAS: “El término ‘orgánico’ se utiliza para referirse a las plantas que se cultivan sin pesticidas, insecticidas ni fertilizantes químicos; también se refiere a las carnes, las aves de corral, los huevos y los productos lácteos criados o producidos sin antibióticos ni hormonas del crecimiento, y alimentados con granos y otros alimentos orgánicos”, explica el mastólogo Luciano Cassab, y agrega:
“Cuanto más natural es el alimento, menos tóxico es para el organismo, y de esa manera el cuerpo queda menos expuesto a los carcinógenos y otras sustancias químicas que puedan resultar perjudiciales para la salud.”
1) Consumir entre 5 y 7 porciones de frutas, vegetales y hortalizas es importante para acompañar tu tratamiento.
Las frutas y verduras mejoran la salud intestinal. Además estos alimentos son excelentes fuentes de diversas vitaminas y minerales.
2) Debemos consumir carbohidratos, fibras y cereales para garantizar un aporte energético de calidad a nuestro cuerpo.
Los carbohidratos, las fibras y los cereales, consumidos durante el día, en pequeñas porciones, contribuyen al equilibrio energético diario.
Siempre el dato más revelador para el diseño de una dieta será observando el nivel de aceptación y reacción de cada persona, según la etapa en que se encuentre.
El acompañamiento de un profesional nutricionista será fundamental para estar seguros de estar consumiendo las porciones exactas, de acuerdo a las necesidades y el objetivo de cada dieta en particular.
2 Comments
Genial justo esto es lo que me faltaba para terminar mi trabajo, al fiiiiin T.T GRACIAS!
Por nada!